El viernes leí en ElPaís.com la noticia relativa a la aprobación de un texto que modificaba una propuesta de regulación de las bitácoras en Internet.
El artículo es bastante engorroso, pero viene a decir que:
- Se presentó una propuesta de regulación de los blogs de Internet a nivel europeo. La propuesta pedía que los blogs se tuvieran que ajustar a las normas que rigen el resto de formas de expresión pública.
- No gustó mucho a los europarlamentarios….
- Se planteó un texto alternativo por parte de Socialistas, Liberales y Verdes. Este texto, fundamentalmente eliminaba aquello de “atenerse a las normas que rigen el resto de formas de expresión pública” y pide un “debate abierto” para aclarar en que contexto legal deben estar los blogs.
- Finalmente se ha aprobado este texto que modificaba la propuesta inicial, o lo que viene a ser lo mismo, se rechazó la propuesta inicial de regulación de blogs.
Esta noticia me ha hecho reflexionar (un poco, tampoco mucho
), sobre la regulación y legislación existentes en Internet. Creo que uno de los valores diferenciales de Internet, es decir, uno de los factores claves de éxito de la red, es la no-legislación existente y el anonimato presente en las comunicaciones.
En Internet nada (bueno, casi nada) está regulado y creo que salvo excepciones (actuaciones claramente delictivas) debe seguir así. El no tener que dar explicaciones a nadie cuando se publica algún contenido en Internet es el secreto de la Web 2.0, cada uno puede crear su propio sitio web, verter su opinión, colgar videos, erc.. y nadie le puede decir nada sobre dicho contenido. Ese es el secreto de que cada día se creen cientos de miles de nuevos blogs, es el secreto de que podamos encontrar cualquier información y cualquier opinión sobre cualquier tema. El anonimato y la no-legislación es el secreto de Internet.
